miércoles, 13 de octubre de 2010

Alegrías...emociones......esperanzas....

A veces, de vez en cuando, la tele, los periódicos, la radio, los mass media, nos despiertan de la rutina, de la inopia o de ese estado de cotidiana indiferencia al escuchar lo de siempre. Y resulta que escuchar el final de una historia dura, peligrosa y terrible para todos los que la han experimentado, se convierte, milagrosamente, en algo propio.

La alegría de hoy, una alegría mundial, cuando, por fin, ha salido el primer minero de un infierno de dos meses ha sido algo más que un sentimiento pasajero.

Seguramente más de uno tendrá secuelas, quedará afectado, durante un tiempo más o menos considerable de la vida de cualquier persona, por el horror de saberse sepultado a tantisimos metros de profundidad durante interminables días. Y más de uno conseguirá recuperar la vida normal de siempre.

Pero a todos los demás, a nosotros, a cada uno de los que hoy hemos podido sonreir al mirar la tv y disfrutar empáticamente de la inmensa emoción de familiares y amigos, abrazando a estos recien nacidos, nos queda la necesidad de aprender, una vez más, que la esperanza siempre es lo último que debemos perder, que todo es posible, que nada está perdido y que cada uno de nosotros, a su manera, como cada minero, debe, irremisiblemente, sobreponerse a las miserias personales, de una u otra forma.

Que la emoción del instante nos sirva de impulso para lo venidero. Para saber que si ellos han sobrevivido a semejante situación, cada uno de nosotros puede superar unas u otras situaciones.

Esa ha sido mi reflexión, después de la enorme alegría de un día como el de hoy, cuando, asombrosa y casi increiblemente, comprobamos que la tv también da alguna noticia estupenda de vez en cuando.
Como ha dicho la presentadora del telediario de la uno: ojalá todos los días pudiéramos asistir a cosas como ésta.

Me permito añadir: en nosotros está la capacidad, también la obligación ética, que confiere el carácter de humano especimen; la posibilidad de aprender permanentemente de las experiencias que vivimos y, así, procurar aquello que anhelamos para nuestra propia cotidianeidad.

¿Difícil? sí, nadie lo duda, pero también posible y, sobre todo, aconsejable, pues de todos es sabido que el camino de la vida se hace a pequeños pasitos y que algunos se alimentan del maravilloso impacto que producen noticias como las de hoy. Ésas que nos dan alas para creer en milagros o en imposibles........el caso es que, como dijo Bakunin, "sólo aquellos que persiguieron lo imposible, lograron alguna vez aquello que sí les parecía posible".

Como uno de los ejemplos de celebración, la visión de Ángela Becerra en el ADN de hoy:

http://www.adn.es/blog/angela_becerra/opinion/20101013/POS-0002-tunel-luz.html

2 comentarios:

  1. Me imagino que una experiencia así, hace cambiar a la gente la perspectiva de las prioridades que tenemos en el mundo.

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  2. Seguramente que sí. Y quizá algunos no consigan superarlo de la mejor de las maneras. Pero en eso radica la maravilla de ser humanos, en las infinitas posibilidades de elección o de vivencia de las distintas realiadades. A mí, como a todos, supongo, me encantaria que pudieran recuperar su vida y volver a ser tal cual eran,incluso más felices, por haber vuelto a nacer...
    Saluditos, expresiones, feliz resto de finde

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