sábado, 5 de diciembre de 2009

Te recuerdo, Amanda

Se ha hablado mucho estos días de la reivindicación multitudinaria de l@s internautas frente a una ley que, al parecer, según lectura rápida, sería el principio de una vuelta a la censura oficializada, atentando, por tanto, a uno de los derechos fundamentales que hoy en día sigue siendo objeto de incendiadas polémicas al tratar de establecer dónde están sus límites, en la confluencia, en este caso, con las propiedades privadas o el respeto a la libertad de acción de otr@s.

Si leemos las numerosas y variadas opiniones al respecto, independientemente de que tod@s estemos a favor de la libertad de expresión, queda meridianamente clara la necesidad de articular leyes eficaces, coherentes y, sobre todo, justas, que, en su afectación de cuestiones tan trascendentales deben elaborarse contando con la totalidad de afectados o beneficiados por sus contenidos, en procesos más serios y consensuados.

A nadie se le escapa que debajo de la polémica suscitada está, además de las legítimas y loables defensas de la libertad de expresión, que, a estas alturas, todavía sigue siendo fuente de discusión, el hecho de que ( naturalmente lógico en la patria de Rinconete y Cortadillo) somos uno de los países más piratas del "mundo mundial".

He aquí otro ejemplo evidente de algo que no tod@s parecen recordar ( si es que alguna vez lo supieron): el peso de la Historia en las mentalidades colectivas sigue siendo aplastante, pues, aunque hayan pasado más de 3 siglos desde la España de la picaresca, resulta que, para bien y para mal, seguimos siendo muy muy pícaros.

Se entiende, por tanto, la necesidad de salvaguardar los derechos de propiedad intelectual, pero también es verdad que la música en España sigue siendo bastante cara y que los primeros interesados en el tema no son sólo y de forma prioritaria l@s creadores sino las poderosas multinacionales del negocio, que, muy posiblemente sean los que ejercitan mayor presión sobre los poderes competentes.

Al parecer, en países como Estados Unidos, internet y la casi imposibilidad de luchar contra las descargas han provocado un cambio en las formas de comercialización dando lugar a una bajada de precios, pero no de ganancias para los artistas (algo bueno tenía que tener la ferrea competencia del capitalistmo más recalcitrante).

Aquí, que siempre vamos a remolque de la influencia yanky, supongo que se llegará a lo mismo, quizá como fórmula de equilibrio que contente a los unos y no coarte a l@s otr@s.

Y, muy directamente relacionada en sus contenidos más esenciales, aparece hoy la noticia sobre Víctor Jara, alguien que, salvando todas las distancias con el tema anterior, no sólo fue un defensor de la libertad de expresión con sus canciones sino que tuvo la mala suerte letal de vivir hace casi 40 años las consecuencias dramáticas de la dictadura militar chilena.

Sea pues esta entrada una nueva reinvidicación de la memoria histórica como fuente de verdad y de reparación de crímenes contra la Humanidad, además de homenaje sentimental hacia los que como Víctor Jara no sólo lo hicieron posible sino que no pudieron sobrevivir, como en el nuestro, a las barbaries de tiranos, guerras y demás fechorías contra natura.

Para mayor información, a pesar del escalofrío que siempre produce leer la descripción de la muerte de una persona, pueden leerse los siguientes enlaces, tan instructivos como imprescindibles en el recuerdo y las (tristemente familiares) vivencias de contemporáneos y herederos del poeta cantor :


Pincha Aqui 1


Pincha Aqui 2


Pincha Aqui 3








Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Suena la sirena de vuelta al trabajo,
y tú caminando, lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

Que partió a la sierra.
Que nunca hizo daño. Que partió a la sierra,
y en cinco minutos quedó destrozado.
Suena la sirena, de vuelta al trabajo.
Muchos no volvieron, tampoco Manuel.

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.




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3 comentarios:

  1. Muchas veces son las mismas multinaciones quienes venden el material para que se distribuya en la red... está claro que no les interesa una venta justa y legal a menor precio porque se les acaba el negocio y lo único que saben hacer es mantener el precio del cd a 20e o más en cualquier tienda de discos, así e smucho más sencillo, rápido e indoloro para el bolsillo cogerlo en algunas de las páginas web existentes.
    En cuanto a la segunda parte de la entrada te diré que fue una época muy oscura de la historia de la humanidad, nadie debería ser represaliado, encarcelado o callado al expresar sus ideas o sentimientos siempre y cuando se haga con educación y respeto (cosa que no tuvieron a bien tener dicha gentuza represaliadora)

    D.

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  2. Hola, D. buenos días,
    La verdad que no estoy muy informada de las prácticas de las multinacionales, pero vamos,que no me extraña lo más mínimo lo que dices.
    Al final está claro que tendrán que cambiar de actitud siguiendo la tónica de los tiempos.
    En cuanto a la segunda parte, la triste realidad sigue siendo que el caso de este hombre no es sólo "historia de la Humanidad", sino oscuro y permanente símbolo de lo que todavía sigue sucediendo.
    La tortura y la represión no han desaparecido de éste nuestro bárbaro planeta. Y no está de más recordarlo para ser conscientes de la realidad que nos rodea, como privilegiados habitantes de ciertos lugares donde, afortunadamente, ya no ocurre así.
    Saluditos y buen final de puente......

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  3. sinceramente me parece una exelente cancion la cual te me hace y te hae pensar demasiadoo...yo creo que si en estos tiempos se seguirian escriviendo letras asii...habria menos violencia...y muchos mas pensarian....ahora solamente los temas de musica buscan que la juventud conosca la droga...y no es asii...creo que tambien seria bueno contar con la musica la realidad y hacer que seamos mejores personas todos los dias....nos busquemos cambiar a otros cambiemos nosotros mismos....agradesco a gondwana tambien por seguir cantando estas hermosas letras....se los dice un chico de 15 años besos...

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