- "Su contraseña caducará en 4 días, ¿ desea cambiarla?" - (Uff, qué coñazo....Sí...vale, qué remedio. Bueno, que será mu fácil..no me seas vaga Macarena.....)- pensamiento rápido-automático-mañanero-con bostezo incluído...
Como siempre, M. sólo tuvo que seguir el orden numérico y añadir uno más a la cuenta, pues ya habían implantado en la Facultad el sistema de seguridad alfanumérico: "mínimo de 8 caracteres, conjunción de letras y números, mayúsculas y minúsculas, por su propia seguridad", - etc, etc, etc.
Desde los primeros momentos, fue muy fácil. Ni siquiera tuvo que pensar un segundo para saber cuál sería el nombre que sus dedos escribirían,por primera vez, cada día, todos los días... unido al suyo propio.
Así, tecleando cada letra, con cada comienzo, como si invocara mantras o rezara padres nuestros, seguiría unida a ella.
Así - creía M. firmemente- la materialización de sus sueños en forma de letras, como si fueran una sola de las muchas palabras de Amor que le había escrito, convocaría las sinergías del Universo, como si todavía pudiera creer en la magia de los cuentos infantiles, en la poderosa capacidad de las ilusiones o los deseos para hacer realidad lo que a otros les parecería, simplemente, un ridículo imposible.
Sólo se lo había contado a Ana.
- Qué????????? ¡¡¡ la hostia!!! qué me estás contando? pero...pero.. por dios, Macarena, tú estás realmente mal, eh...cariño.. No me puedo creer que seas tan infantil, tan inmadura, tan poco consecuente con la realidad....de verdad.......te oigo y.....bueno, no, iba a decir que no me lo creo, pero, viniendo de ti, que eres una cajita de sorpresas.....nada me sorprende, la verdad.....
- No te lo he contado para que me insultes. Creo que no hago daño a nadie. Y pensaba que lo entenderías. Cuando escribo su nombre, la siento un poco más cercana. Vuelvo a recordarme cada mañana los días felices. Pienso en qué estará haciendo. Ya no la parte profesional, esa la conozco por las revistas de Arte. La imagino junto al mar, mirando, respirando, cerrando los ojos; maquinando para nuevas instalaciones...Veo cómo la brisa la despeina, y, al final, se pone las gafas de sol para que nadie la vea llorar...
-¿Llorar? no creo que siga llorando. Estoy segura de que habrá rehecho su vida. Segurísimo, vamos. No como otras......
- Se nota que no la conoces en absoluto. Ella podrá aparentar delante del mundo que todo ha pasado. Que ya ni siente ni padece. Enterrará todo el dolor debajo de la última capa. Peró será inútil. Y, en determinados momentos muy concretos, al escuchar una música, al mirar al cielo, al respirar la sal del mar, al recordar....todo volverá a aflorar, una y otra vez, porque hay cosas que el tiempo ni sana, ni cura, ni permite olvidar.
- A qué te refieres, si puede saberse?
- Muy fácil. No podemos huir de nosotros mismos. De lo que sentimos, de lo que anhelamos, de todo aquello que nos hace vibrar, haciéndonos sentir realmente vivos. Renunciar a todo eso es renunciar a uno mismo, pues dejándolo apartado sólo conseguimos sobrevivir en un simple vegetar. Ella podrá engañarse durante años, pero tarde o temprano tendrá que rendirse a la verdad.
- Quién sabe...a lo mejor sabe perfectamente lo que está haciendo y ha elegido la comodidad, por muy vacía que le resulte la existencia.
- No. Por mucho que sea su pánico, Esther es una persona con hambre de felicidad. Hace demasiado tiempo que no es feliz. Y para ella sólo existe una receta mágica, el Amor.
- Bueno, a lo mejor piensa que, en realidad, ahora no tiene tiempo para algo tan engorroso. ¿no dices que no da abasto con sus instalaciones? ¿que cada día tiene nuevas ofertas?
- Jajajajaja, eres un caso. Dime, ¿tú no sabes todavía que ella está deseando tener una vida real?
- ¡¡Por favor, Maca!!! no me seas presuntuosa. Su vida es tan real como la tuya. Y está claro, por mucho que me duela decírtelo, que, para nada, te considera imprescindible en la suya.
- Sé que parece una locura, pero te aseguro que no lo es. De todas formas, no tengo por qué convencerte de nada. Hay cosas que no podrías entender, porque no la conoces en absoluto. No tienes ni idea de cómo respira, cómo puede sentirse alguien como ella en su situación. Como yo sí lo sé, por eso te parezco una loca sin solución.
- (...)
- ¿no es eso lo que piensas de mí? que estoy loca?
- No, cariño, pienso que eres terca como una mula. Y que eso no puede llevarte a nada bueno....
¿sabes? cuando pienso en tu inteligencia, en tu capacidad intelectual, en esa oratoria implacable que despliegas contra las cosas que te parecen injusticias....ese derroche de brillo y claridad que tan bien sabes comunicar a tus alumnos.....y luego.....no tiene nada que ver con lo que haces de tu vida, que es un verdadero desastre, me pregunto cuál de las dos es la persona que logrará triunfar....
- No me digas que te vas a poner melodramática. Ni que fuera Dr. Jeckill y Mr. Hyde...so exagerá. Sigo siendo la misma, tu amiga de siempre. Lo que pasa es que ni soy inteligente, ni tengo cualidades de, cómo era, ¿"oratoria"?, jajja, ni que fuera Cicerón. En fin, que la verdadera Macarena es la segunda, la que no sabe qué hacer con su vida sin Esther. Es así de simple.
-Pero cariño, esto ya lo hemos hablado antes. Me prometiste esforzarte, intentarlo. Seguir adelante....
- Claro, claro, si yo no lo niego. Estoy en ello pero no quiero olvidarla. Sería inútil. Tendría que arrancarme el corazón para eso. Bueno, también está la solución aquélla de El planeta de los simios, que dejan al pobre hombre sin memoria.
- Pero......mira que eres animal, eh, por dios, con lo que me sales. Anda y no te rías, que, desde luego, me tienes contenta......que tu abuela puede estar satisfecha, de ríes de las mismas negruras que ella.....ayysss gran podé, qué familia los Wilson...
-Pues mi abuela, de Wilson, ná de ná, jajajaja, que ella era la plebeya de la casa, y bien que presumía de serlo, jajaajaja
- Bueno, me encanta verte reír, pero tengo que irme. Ven, dame un beso. Y un abracito, de esos de peluche, anda y no disimules, que sé que eres una lapa. Siempre lo fuiste, en secreto, ¿ya no te acuerdas?
- Sí. Siempre lo he sido. Anda.....vas a llegar tarde.
- Y hazme caso, déjate de contraseñas raras que no sirven para nada. Olvida, olvídala de una vez, por tu bien, cariño.....
- Lo que tu digas.... mamá.....
Olvidarla?........Sabía que ninguna cosa material del mundo sería necesaria para llevarla en el corazón.
- (Por favor, Ana....no sabes lo que me estás pidiendo....Cómo olvidarla...)
Sencilla, rotundamente, se negaba a olvidarla, en un verdadero ejercicio de empecinamiento, que, para algunos, sería despilfarrar el tiempo de esta única vida en tonterías que no existían.
Acaso, ¿podía alguien creer, a estas alturas, en el "Amor verdadero"?
Pero Macarena Wilson respiraba, seguía respirando...y pensaba que antes de conocerla, el aire sabía de otra forma. Tampoco hizo falta que ella le diera el sí quiero para amarla. Era, como bien dice Barltleboom, un encuentro anunciado, después de tanto tiempo de soñarla, entre despertares, entre soledades, entre las estrellas que miraba cada noche...dibujándola porque ella ya existía en su pensamiento...
Y había aparecido un día cualquiera, enmedio de tanta desolación, como si la vida, el reloj que contaba los segundos preciosos de cada vida humana, se hubiera puesto a cero.
Hubo un antes, siempre lo había, y habría un después.
Ella sería, ya, la frontera de los tiempos y los pasos.
Y todo fue distinto porque M. ni siquiera la creyó real, sino como una más de sus quimeras.
Luego, supo que era real, tan real que dolía. Tan certeramente verdadera, que el alma se le iba con una sola imagen suya.
Primero, embelesada, como una niña cualquiera, delante de un puesto de caramelos, admirando, con la boca abierta, aquel derroche de maravillas, aquel espectáculo que se desplegaba sencilla y naturalmente a su alrededor.
Por eso toda esa risa fácil de los enamorados, esa felicidad que M. emanaba, eléctrica, deslumbrando por los pasillos de la Facultad....
- Mírala, qué poderío Macarena Wilson.....si pareces la Carmen de Bizet, con esos andares, ese aire de felicidad.......¿no estarás enamorada, verdad?
- Anda ya, so exagerao. Anda y no me tires de la lengua, que sabes que eres mi debilidad....
-¿Sí? no lo sabía. Entonces.....es cierto. ¡¡¡ Por fin te has recuperao!!!. Ven pa'cá, mi niña. Que me alegro un montón...¿ sabes? quiero que seas tan feliz como se te ve ahora.
Por cierto....¿quién es la afortunada? porque antes nos has echao a todos del despacho como si dijéramos una barbaridad.....
- Si, bueno, no me gusta ventilar mis cosas por ahí. Ella...pues no la conoces. Para darte una sola pista, te diré que nació a orillas del Mediterráneo, ya sabes, como Serrat, pero en la otra punta.
- Ah, entonces...¿ es de Almería?.. ¿no?... ¿caliente caliente?...
- Vive en Alicante.
- Ah, vale, menos mal, allí hay un aeropuerto, algo es algo.
- Síiiiiii, jaja, eso mismo pensé yo, que pa ir y venir, menos mal que no es de Almería, jajaja
- Sí, además, creo que hay buenas frecuencias, no?
-Sí, ya lo tengo todo organizaíto. He pensao que uniré algunos días cada vez que pueda y siempre que nos venga bien a las dos. Que esta mujer no para....
- Vaya, vaya, no sabía yo que fueras tan suicida, ¿cómo se te ocurre enamorarte de alguien que está en el quinto pino?
- El Amor llega, aparece un día, maravilloso, único....y no puedes hacer nada cuando el corazón se te desboca con una sola sonrisa suya...da igual que esté a 1000 kilómetros porque para ti está justo aquí dentro, tan cerca que te inunda la vida, te incendia como una cerilla y te da energía para superarlo todo....¿no crees?
- Ufff, creo que te ha dao mu fuerte.....y eso, conociéndote, me da un poco de miedo. No quiero que te hagan daño. No quiero volver a verte por los suelos..tú me entiendes....
- Bueno hombre, no te pongas tan serio. Eso no va a pasar nunca. Ella nunca podría hacerme daño. Me quiere. Además, ¿puedes creerlo? me dice que le pasa lo mismo conmigo. Según me cuenta, todavía no se lo cree.
-¿ El qué?¿ya le has ido presumiendo de bodegas?
- Anda ya, si ya sabes que procuro que no me asocien. Me refería a que ella también me describe las mismas sensaciones, esas cositas que nos pasan a los que nos dejamos arrastrar por las pasiones, sin medida, sin pensar en las consecuencias, guiados por esa única chispa que nos inflama y nos consume....bueno, jajajaja, me callo, que ya mismo se me cae el baba y no es plan, no?
- Jajaajaj, aysssss, creo que ya da igual lo que hagas o dejes de hacer. Suenas completamente prisionera de sus encantos, por lo que veo.
-Sí, de todos, no lo sabes tú bien....bueno, anda, que llego tarde...dame un beso, nos vemos mañana.
- Vale, chao, y antes de entrar en clase, cámbiate de babero.......jajaajaja
- Síiiiiiii, jajjaaja, cómo lo sabes......
Demasiado tiempo. Había pasado una eternidad desde entonces. Pero para M. el tiempo no contaba. El tiempo no erosionaba lo que sentía porque no podía renunciar a sí misma, a sus sueños sobre el Amor, a lo que buscaba en esa otra persona con la que andar los caminos de la vida.
El tiempo... bueno, para ella sólo servía para ir robándole la vida, para desgastar la cuenta atrás, para que los demás la bronquearan o la compadecieran.
Pero el tiempo, además, sí hacía estragos en sus fuerzas, en las energías para afrontar el absurdo de cada día. Más y más cansada. Más ausente de lo que hacía.
Permanecía ajena a todo, en su isla de soledad y de locura. Fuera de los resortes cotidianos que dictaban los modelos de los demás.
Ahora, ya no deseaba ser como "los demás", para dejar de sufrir, para vivir de una forma más "normal".
Hacía mucho que había descubierto que las esencias no cambian. Que somos quienes somos hasta la sepultura, no porque M. creyera en una completa falta de progreso de la condición humana, sino porque no existían sinergias que procurasen facilitar la envergadura de tamaña tarea.
Porque los vértigos cotidianos que absorbían la conciencia eran demasiado poderosos como para ser superados por el común de los mortales.
Sólo en contadas ocasiones, cuando las energías del Universo se aliaban, los milagros se hacían posible.
Y volvío a recordarla en aquella sala de exposiciones, volvió a imaginarla como siempre, andando por la orilla del mar.
Se preguntó, de nuevo, qué había hecho ella para tener la suerte de conocerla. Le parecía que aquello no había sido algo casual. Y en aquel momento, había pensado que era también algo en lo que había participado.
Como si todas las cosas de esta vida, de su pequeña vida, se hubieran enfocado hacia su encuentro, su aparición de la nada, misteriosa, repentina.......sencillamente mágica, con el solo objetivo de su felicidad.
Ella apareció en su presente, como un milagro. Como un torrente de energía que aniquiló los puñales del alma.
Ella surgió un día, como lo hacen los grandes descubrimientos de la ciencia, como un destello feliz, enmedio de infinitas oscuridades.
Ella le ayudó a confiar en la felicidad, en creer que era posible, mientras contemplaba la maravilla de sus obras.
Ella fue ese volver a la luz del día, ese salir de las tinieblas malditas del dolor.
Ella fue su paraíso, seguía siéndolo, una estrella fugaz en la inmensidad de los años y las miserias.
Pero se fue demasiado pronto. No supo manejar aquella situación y necesitó huir, escaparse de sí misma, de aquel cúmulo de dolor y felicidad...del peso aplastante de los Amores definitivos.
Fue como esas cometas que levantan el vuelo, tan breve, tan fugazmente, para sentir ínfulas de libertad.
Para volver a caer, arrastradas por el miedo; para volver a ser tierra... en vez de cielo. Pero M. seguía escribiendo su nombre, a diario, todas las mañanas, mientras imaginaba su sonrisa, sus líos cotidianos, su huída constante de sí misma, y, en consecuencia, de algo tan contundente como el Amor.
Cada día le enviaba: un beso, Amor, buenos días, que sean buenos, allá donde estés. Que no trabajes demasiado. Que hoy puedas sonreír, no importa que también llores....que seas feliz, en la medida de lo posible......dime que sí, quiero que seas feliz a tu manera, aunque nunca fuera conmigo....
- Ufffff.......sinceramente, eso sí que no podía, no quería imaginárselo.
-Si nunca más volviera a verte......
Mahler: adagietto de la quinta sinfonía.
( Los nombres de los personajes son un homenaje a la serie Hospital Central, de la cual proceden)
Dejando un rato el "retiro espiritual"... Hace mucho tiempo que M. no concibe su vida sin Esther, le da los buenos días, las buenas noches, le llora, le ríe, la recuerda, la venera y sin embargo no tenemos ni noticia de que hace Esther mientras tanto... no sabemos si, como dice Ana, ha rehecho su vida, si es feliz junto a alguien, conocido o desconocido de antes, si es feliz sola, si sufre por no poder afrontar sus sentimientos respecto a M., si es feliz en soledad y ni siquiera recuerda quien fue aquella chica que durante un tiempo casi lo fue todo en su vida. Hay cosas que no se pueden olvidar, sentimientos que se incrustan y se mantiene unidos sin solución a ese mecanismo locomotor que nos mantiene con vida, a veces se apacigua ese sentimiento y sensación, otras, sólo hace que incrementarse ante la ausencia y se acaba "beatificando" a esa persona que los genera, idolatrando cualquier recuerdo o sensación asociada a su persona. M. no es racional, o no quiere serlo... es demasiado dolor el afrontar que quizás aquello que vivió hace tiempo y que para ella fue como renacer y crear una nueva vida fue quizás sólo un espejismo o simplemente no fue tan importante para Esther como para ella...
Interesante como siempre esos recuerdos, esa historia que me tiene intrigada a pesar de no postear como debería ;)
Jajajaja, me encanta, qué ilusión, jjaaja.....es una suerte y un placer saber que la historia le parece algo "intrigante" a alguien, incluso aunque sea la misma historia de Amor y desamor de siempre, esa que se repite por los siglos de los siglos, como una pasión ineludible, y como esa perdición maravillosa en la que tod@s queremos caer, una y otra vez, como si nada pudiera impedirlo....o, siquiera igualar toda esa magia que el Amor nos envía, mientras, a la vez, nos rompe el corazón cuando ya no es posible.....esta historia está contada de una forma concreta por una serie de razones determinadas, no por casualidad. Y, como decía mi abuela, "ten paciencia, miárma, que todo llegará".......sí? jajaja Saluditos, expresiones, buen domingo
[ Paraíso sin ti, ni imagino ni quiero Julio Aumente ]
Yo aguardo la señal para reconocerte. Cada noche, mientras tiembla el invierno y abatida la lluvia se derrama y el frío elige calles y restalla cordeles, indóciles cabellos de pronto destrenzados, yo aguardo la señal. Y te busco incesante, y en la música entro: acolchada la puerta se cierra tras de mí, la sombra me golpea y mis ojos insisten, suelta lanza dispersa y confundida. Por el esbelto nardo y el armonioso alerce, sauce, flor, el oro se desnuda, gráciles piernas, bosques, enramadas: dime, serpiente, dónde tus anillos. Irresistible seductora mía, sin ti mi rostro es fervoroso girasol anclado, es alabanza inerte, no selva trastornada, no subterránea herida ni belleza. Sin deseos, sin sed, sin perseguido abismo, sin que aceches y ofrezcas y arrebates, qué jardín, dime tú, qué jardín se podría llamar paraíso o delicia. Mi tentación hermosa, cada noche te busco, cada noche. Y aguardo tu señal, transida ya de ti para reconocerte y entregarme.
Buenas
ResponderEliminarDejando un rato el "retiro espiritual"...
Hace mucho tiempo que M. no concibe su vida sin Esther, le da los buenos días, las buenas noches, le llora, le ríe, la recuerda, la venera y sin embargo no tenemos ni noticia de que hace Esther mientras tanto... no sabemos si, como dice Ana, ha rehecho su vida, si es feliz junto a alguien, conocido o desconocido de antes, si es feliz sola, si sufre por no poder afrontar sus sentimientos respecto a M., si es feliz en soledad y ni siquiera recuerda quien fue aquella chica que durante un tiempo casi lo fue todo en su vida.
Hay cosas que no se pueden olvidar, sentimientos que se incrustan y se mantiene unidos sin solución a ese mecanismo locomotor que nos mantiene con vida, a veces se apacigua ese sentimiento y sensación, otras, sólo hace que incrementarse ante la ausencia y se acaba "beatificando" a esa persona que los genera, idolatrando cualquier recuerdo o sensación asociada a su persona.
M. no es racional, o no quiere serlo... es demasiado dolor el afrontar que quizás aquello que vivió hace tiempo y que para ella fue como renacer y crear una nueva vida fue quizás sólo un espejismo o simplemente no fue tan importante para Esther como para ella...
Interesante como siempre esos recuerdos, esa historia que me tiene intrigada a pesar de no postear como debería ;)
D.
Jajajaja, me encanta, qué ilusión, jjaaja.....es una suerte y un placer saber que la historia le parece algo "intrigante" a alguien, incluso aunque sea la misma historia de Amor y desamor de siempre, esa que se repite por los siglos de los siglos, como una pasión ineludible, y como esa perdición maravillosa en la que tod@s queremos caer, una y otra vez, como si nada pudiera impedirlo....o, siquiera igualar toda esa magia que el Amor nos envía, mientras, a la vez, nos rompe el corazón cuando ya no es posible.....esta historia está contada de una forma concreta por una serie de razones determinadas, no por casualidad. Y, como decía mi abuela, "ten paciencia, miárma, que todo llegará".......sí? jajaja
ResponderEliminarSaluditos, expresiones, buen domingo