sábado, 22 de agosto de 2009

Del verano y sus comodonas consecuencias

" Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella…, al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad. "

( Joaquín Sabina: Que se llama soledad
Disco: Hotel dulce Hotel (1987)





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2 comentarios:

  1. Ay lo que daría yo por escribir como este hombre.
    Yo hoy me cantaría esta:Que el maquillaje no apague tu risa,
    que el equipaje no lastre tus alas,
    que el calendario no venga con prisas,
    que el diccionario detenga las balas,
    Que las persianas corrijan la aurora,
    que gane el quiero la guerra del puedo,
    que los que esperan no cuenten las horas,
    que los que matan se mueran de miedo.
    Que el fin del mundo te pille bailando,
    que el escenario me tiña las canas,
    que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
    ni ciento volando, ni ayer ni mañana
    Que el corazón no se pase de moda,
    que los otoños te doren la piel,
    que cada noche sea noche de bodas,
    que no se ponga la luna de miel.
    Que todas las noches sean noches de boda,
    que todas las lunas sean lunas de miel.

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  2. Pues me quedo, por decir algo, con esta frase:
    " que gane el quiero la guerra del puedo". Si eso es posible, lo demás vendrá rodado.
    saluditos

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