A lo que iba, a ver si consigo ser más clara y explicar mis ideas sobre este punto, originadas por la expresión "defender a la amiga".
Vuelvo a repetir por si aún quedara alguna duda: De ninguna de las maneras mis sugerencias pretendieron ni pretenderán nunca ser un ataque o una crítica a la forma de escribir de nadie. Las sugerencias son eso, sugerencias. Ya traté de explicar en este espacio el motivo y/o las intenciones que las originaban. Y sigo en ello porque creo que el tema debe quedar aclarado definitivamente, para evitar dudas o suspicacias al respecto, a la vez que podría dar lugar a otro debate interesante sobre la amistad y los amigos.
Después de leer durante los últimos tiempos los frecuentes mensajes de l@s forer@s, de apoyo a nuestra escritora para que "suba ese ánimo", he podido suponer que la persona debajo de la artista necesita mejorar algo su estado de ánimo.
Mi sugerencia trataba de ser también un cálido empujón en ese sentido mediante la idea del cambio, en la que creo firmemente, y de la que, además de contribuir positivamente a "subir el ánimo", estoy segura surgirían maravillosas novelas con un nuevo enfoque, que estoy convencida tod@s recibiríamos encantad@s, igual que ahora. Me explico:
Como acérrima defensora de la Amistad, la que se escribe con mayúsculas, creo que los amigos verdaderos son, precisamente, los que siempre están ahí para ayudarnos en momentos bajos, no sólo para tomarse unas cañas en el bar de la esquina. Por eso, son ellos los que en un momento dado están autorizados para zarandearnos o darnos una buena hostia ( en sentido figurado) cuando estamos en estado de shock, en momentos de depresión o en períodos de ánimo bajo. Ejemplos entrañables de esa amistad en esta historia son Sandra o Teresa, como vuelve a demostrarse en los útimos trozos de Palabras.
Ahora bien, cuando leemos una frase tan contundente como "para mí la escritura lo es todo", dicha por la autora de Palabras, parece claro que hay escritor@s que viven a través de la escritura y por la escritura. Escribir entonces no se limita a ser un trabajo o una profesiòn como otra cualquiera. Si escribir es vivir, escribamos primero lo que queremos vivir y, finalmente, seremos capaces de vivir lo que escribimos. Y, en momentos bajos, cuando la vida cotidiana no nos resulta demasiado agradable, por unos u otros motivos, los que sean, si somos capaces de cambiar nuestra escritura iniciando nuevas formas hacia un concepto más positivo de la vida, menos "montaña rusa"-carrera de obstáculos, ese mismo impulso será el que nos ayude a superar la realidad, trasladándose a la propia vida cotidiana. Es uno de esos ejercicios parecidos a los que podemos leer en los libros de pensamiento positivo ( escribe lo que sueñas como lo más natural y sencillo de la vida y así podrás vivir de la misma manera )
Es algo así como un efecto rebote. Por experiencia, cuando he estado en situaciones bajas, he intentado escribir mundos en los que era posible todo lo que soñaba. Y el simple hecho de hacer ese esfuerzo, con tenacidad y paciencia, frente a mi propio estado de ánimo, o mis miedos, me ayudó mucho para decirme a mí misma "si puedes escribirlo, puedes vivirlo". Y aquí estaría una de las claves de mi sugerencia y las posibles virtudes del cambio. No siempre necesitamos cambiar porque lo hagamos mal, sino por todo lo contrario, lo hacemos ya tan bien que quizá necesitemos algo distinto; y quizá también, como búsqueda de estímulos que puedan ayudarnos a mejorar o eliminar todo aquello que produce un "ánimo bajo."
Si dibujamos un mundo donde las relaciones humanas, incluído el Amor, son mucho más fluidas, más fáciles, más "normalitas", sin tantas bajadas y subidas de montaña rusa, o de "mala-malisima",( jjajajaja, qué gracia me hace ese apelativo ) por esa magia que provoca el pensamiento positivo seguro que nuestro propio mundo interior evolucionará hacia ese positivismo, ese enfoque más optimista, en todos los sentidos, mejorando por supuesto el ánimo y/o la forma de enfrentar cualesquiera tristezas y/o desesperaciones de una u otra índole que la vida nos arroja a la cara.
Pues la escritura, cuando se siente en lo más profundo, corriendo por todas y cada una de nuestras venas, como si fuera nuestra esencia, puede ser algo más que ese "se marchó a escribir, a anularse del mundo, a evadirse de si misma, a quitar de su cabeza todos los problemas, a dejar su alma abierta para que de allí salieran las palabras". La escritura, para muchos escritor@s, se convierte en un compromiso consigo mism@s: hacer de ella el artífice de la propia salvación. Pues ni santos, ni rezos, ni velas al patrón de los imposibles. Sólo nosotr@s y nuestras palabras, que a su vez debieran ser, si eso es lo que soñamos o deseamos, el puro reflejo de nuestras acciones e impulsos llevados a la vida cotidiana.
Como sé que el poder o la influencia de vosotr@s, l@s amig@s, sería mucho mayor que el de alguien como yo, y estamos hablando también de algo tan sagrado como la amistad, que debemos procurar practicar de la mejor forma, cuando de verdad es necesario para el/la amig@, lanzo, de nuevo, la idea-sugerencia, ahora más matizada, para tod@s l@s amig@s forer@s de la escritora, que quizá pudieran pensar, " por qué no?, quizá sería una buena idea", y así, con vuestros ánimos y energías, apoyar, no sólo sus escritos, sino a la persona que hay debajo, de la forma más fácil para un escritor, a través de su escritura y sus inmensas posibilidades, sean las habituales, o sean algo distintas.
Por todo, estimada escritora, estimad@s forer@s la sugerencia sigue en pie, como aportación amistosa y bien intencionada, nunca como arma arrojadiza o inexistente crítica, que para nada tienen ni tuvieron nunca que ver con mi humilde contribución.
Siempre he pensado que los amigos de verdad, igual nos acunan y nos dan besitos, que también nos cantan las verdades del barquero, nos tiran de las orejas, o nos proponen posibles alternativas que, normalmente, en este tipo de situaciones, no somos capaces de ver, para que no nos abandonemos a los precipicios o escollos que nos planta la vida, el mejor de los regalos que tenemos y, como decía mi abuela, con toda su guasa sureña, casi de Groucho Marx, y esa forma de reirse de "la caja": "la única cosa que no se puede sustituir cuando se pierde " ( gracias, otra vez, abuela, que, aunque siempre te llevo conmigo, tampoco a ti puede reemplazarte nadie )
Más saluditos, más expresiones, y sigamos disfrutando lo que queda de finde, mientras nos dejen las nubes.
Vuelvo a repetir por si aún quedara alguna duda: De ninguna de las maneras mis sugerencias pretendieron ni pretenderán nunca ser un ataque o una crítica a la forma de escribir de nadie. Las sugerencias son eso, sugerencias. Ya traté de explicar en este espacio el motivo y/o las intenciones que las originaban. Y sigo en ello porque creo que el tema debe quedar aclarado definitivamente, para evitar dudas o suspicacias al respecto, a la vez que podría dar lugar a otro debate interesante sobre la amistad y los amigos.
Después de leer durante los últimos tiempos los frecuentes mensajes de l@s forer@s, de apoyo a nuestra escritora para que "suba ese ánimo", he podido suponer que la persona debajo de la artista necesita mejorar algo su estado de ánimo.
Mi sugerencia trataba de ser también un cálido empujón en ese sentido mediante la idea del cambio, en la que creo firmemente, y de la que, además de contribuir positivamente a "subir el ánimo", estoy segura surgirían maravillosas novelas con un nuevo enfoque, que estoy convencida tod@s recibiríamos encantad@s, igual que ahora. Me explico:
Como acérrima defensora de la Amistad, la que se escribe con mayúsculas, creo que los amigos verdaderos son, precisamente, los que siempre están ahí para ayudarnos en momentos bajos, no sólo para tomarse unas cañas en el bar de la esquina. Por eso, son ellos los que en un momento dado están autorizados para zarandearnos o darnos una buena hostia ( en sentido figurado) cuando estamos en estado de shock, en momentos de depresión o en períodos de ánimo bajo. Ejemplos entrañables de esa amistad en esta historia son Sandra o Teresa, como vuelve a demostrarse en los útimos trozos de Palabras.
Ahora bien, cuando leemos una frase tan contundente como "para mí la escritura lo es todo", dicha por la autora de Palabras, parece claro que hay escritor@s que viven a través de la escritura y por la escritura. Escribir entonces no se limita a ser un trabajo o una profesiòn como otra cualquiera. Si escribir es vivir, escribamos primero lo que queremos vivir y, finalmente, seremos capaces de vivir lo que escribimos. Y, en momentos bajos, cuando la vida cotidiana no nos resulta demasiado agradable, por unos u otros motivos, los que sean, si somos capaces de cambiar nuestra escritura iniciando nuevas formas hacia un concepto más positivo de la vida, menos "montaña rusa"-carrera de obstáculos, ese mismo impulso será el que nos ayude a superar la realidad, trasladándose a la propia vida cotidiana. Es uno de esos ejercicios parecidos a los que podemos leer en los libros de pensamiento positivo ( escribe lo que sueñas como lo más natural y sencillo de la vida y así podrás vivir de la misma manera )
Es algo así como un efecto rebote. Por experiencia, cuando he estado en situaciones bajas, he intentado escribir mundos en los que era posible todo lo que soñaba. Y el simple hecho de hacer ese esfuerzo, con tenacidad y paciencia, frente a mi propio estado de ánimo, o mis miedos, me ayudó mucho para decirme a mí misma "si puedes escribirlo, puedes vivirlo". Y aquí estaría una de las claves de mi sugerencia y las posibles virtudes del cambio. No siempre necesitamos cambiar porque lo hagamos mal, sino por todo lo contrario, lo hacemos ya tan bien que quizá necesitemos algo distinto; y quizá también, como búsqueda de estímulos que puedan ayudarnos a mejorar o eliminar todo aquello que produce un "ánimo bajo."
Si dibujamos un mundo donde las relaciones humanas, incluído el Amor, son mucho más fluidas, más fáciles, más "normalitas", sin tantas bajadas y subidas de montaña rusa, o de "mala-malisima",( jjajajaja, qué gracia me hace ese apelativo ) por esa magia que provoca el pensamiento positivo seguro que nuestro propio mundo interior evolucionará hacia ese positivismo, ese enfoque más optimista, en todos los sentidos, mejorando por supuesto el ánimo y/o la forma de enfrentar cualesquiera tristezas y/o desesperaciones de una u otra índole que la vida nos arroja a la cara.
Pues la escritura, cuando se siente en lo más profundo, corriendo por todas y cada una de nuestras venas, como si fuera nuestra esencia, puede ser algo más que ese "se marchó a escribir, a anularse del mundo, a evadirse de si misma, a quitar de su cabeza todos los problemas, a dejar su alma abierta para que de allí salieran las palabras". La escritura, para muchos escritor@s, se convierte en un compromiso consigo mism@s: hacer de ella el artífice de la propia salvación. Pues ni santos, ni rezos, ni velas al patrón de los imposibles. Sólo nosotr@s y nuestras palabras, que a su vez debieran ser, si eso es lo que soñamos o deseamos, el puro reflejo de nuestras acciones e impulsos llevados a la vida cotidiana.
Como sé que el poder o la influencia de vosotr@s, l@s amig@s, sería mucho mayor que el de alguien como yo, y estamos hablando también de algo tan sagrado como la amistad, que debemos procurar practicar de la mejor forma, cuando de verdad es necesario para el/la amig@, lanzo, de nuevo, la idea-sugerencia, ahora más matizada, para tod@s l@s amig@s forer@s de la escritora, que quizá pudieran pensar, " por qué no?, quizá sería una buena idea", y así, con vuestros ánimos y energías, apoyar, no sólo sus escritos, sino a la persona que hay debajo, de la forma más fácil para un escritor, a través de su escritura y sus inmensas posibilidades, sean las habituales, o sean algo distintas.
Por todo, estimada escritora, estimad@s forer@s la sugerencia sigue en pie, como aportación amistosa y bien intencionada, nunca como arma arrojadiza o inexistente crítica, que para nada tienen ni tuvieron nunca que ver con mi humilde contribución.
Siempre he pensado que los amigos de verdad, igual nos acunan y nos dan besitos, que también nos cantan las verdades del barquero, nos tiran de las orejas, o nos proponen posibles alternativas que, normalmente, en este tipo de situaciones, no somos capaces de ver, para que no nos abandonemos a los precipicios o escollos que nos planta la vida, el mejor de los regalos que tenemos y, como decía mi abuela, con toda su guasa sureña, casi de Groucho Marx, y esa forma de reirse de "la caja": "la única cosa que no se puede sustituir cuando se pierde " ( gracias, otra vez, abuela, que, aunque siempre te llevo conmigo, tampoco a ti puede reemplazarte nadie )
Más saluditos, más expresiones, y sigamos disfrutando lo que queda de finde, mientras nos dejen las nubes.

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